SER MUJER Y SER MÉDICA es ejercer la ciencia con el corazón, es luchar contra barreras invisibles y demostrar cada día que la vocación y el talento no tienen género. Es ser fortaleza en la adversidad, empatía en el dolor y luz en el camino de quienes necesitan sanación. En este DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, celebremos no solo lo que hemos logrado, sino también lo que seguimos construyendo: una medicina más equitativa, humana y liderada por mujeres que inspiran y transforman. ¡Sigamos avanzando juntas!
